Detectar a tiempo el desgaste de malla de cribado ayuda a evitar fallas inesperadas, pérdida de eficiencia o cambios urgentes en la operación. Medir las condiciones facilita planificar su mantenimiento y sustitución a tiempo.
Medir el desgaste de malla de cribado es fundamental en estos elementos que trabajan constantemente con distintos tipos de materiales. Sobre todo porque provocan abrasión, impactos constantes y deformaciones en este elemento.
Con el tiempo, las aberturas pueden cambiar de tamaño, los alambres pueden perder espesor y algunas zonas pueden tener daños importantes. El problema es que esto no siempre ocurre de forma repentina; puede ser de forma progresiva.
Todo esto termina afectando la presión de separación y aumentando la cantidad de material fuera de las especificaciones. Es por ello que revisar de forma periódica su condición sirve para detectar problemas antes de que ocurran.
Una inspección visual durante la operación puede ser de ayuda para tener información relevante de su estado. Es importante hacerlo desde una zona segura y con procedimientos de seguridad establecidos. Algunas señales suelen ser:
Aberturas visiblemente deformadas.
Alambres con reducción evidente de espesor.
Roturas o fisuras.
Zonas con desgaste más pronunciado.
Malla floja o con pérdida de tensión.
Cambios en la calidad de la separación.
La aparición de una sola señal no significa necesariamente que todo el entramado se deba cambiar por completo. El desgaste se debe evaluar siempre que se consideren la ubicación, su magnitud y el efecto sobre el proceso de tu empresa.
Una de las formas más prácticas de controlar el desgaste consiste en comparar el diámetro actual del alambre con su medida original. Para hacerlo, se debe conocer la especificación de la red de cribado cuando es nueva.
Después de esto, es importante hacer mediciones en diferentes puntos de la superficie para así identificar cuánto se ha perdido del material. No conviene medir en una sola zona, ya que puede haber desgaste en diferentes puntos.
Una revisión periódica permite crear un historial y observar la forma en la que evoluciona el desgaste de la rejilla. Si las mediciones muestran reducciones constantes, se puede programar un reemplazo antes de que falle el elemento.
El desgaste de malla no solo reduce el diámetro del alambre, sino que también puede modificar la forma de las aberturas. Esto afecta el proceso de cribado, así que es importante revisar los siguientes aspectos que mencionaremos:
Abertura nominal de la malla.
Dimensiones actuales de varias aberturas.
Diferencias entre distintas zonas de la superficie.
Presencia de deformaciones o alambres desplazados.
Si no se revisa esto, los espacios pueden aumentar y las partículas retenidas pueden comenzar a atravesar la superficie. La medición se debe hacer con instrumentos apropiados y con precisión para el tipo de red que se está revisando.

El desgaste no siempre es uniforme, ya que algunas áreas tienen mayor impacto o cantidad del material que el resto. Por esto, es importante medir varios puntos; sobre todo, se le debe prestar atención a los diferentes puntos relevantes:
Zonas donde el material entra en contacto inicialmente con la malla.
Áreas sometidas a mayor carga.
Bordes y puntos de fijación.
Sectores donde anteriormente se hayan producido roturas.
Superficies con desgaste visualmente irregular.
Registrar las mediciones por zonas permite identificar diferentes patrones que puedan existir. Además, sirve para determinar si el problema se relaciona con el material, la tensión de la red o las condiciones que tiene la operación.
Medir el desgaste de malla periódicamente permite pasar de un mantenimiento reactivo a uno preventivo. Revisar el diámetro del alambre, comprobar las aberturas y comparar sus zonas es útil para saber cuándo cambiarlo a tiempo.
Saber hacer esto es fundamental para que se saque el mayor provecho posible del entramado. Además del buen seguimiento, contar con un equipo como el de Mex Trade Internacional es fundamental para hacer el seguimiento correcto.
¿Se puede medir el desgaste de una malla mientras el equipo funciona?
Algunas señales pueden observarse durante la operación desde zonas seguras. Las mediciones físicas deben realizarse con el equipo detenido y siguiendo los procedimientos de seguridad correspondientes.
¿Cada cuánto tiempo debe revisarse una malla?
La frecuencia depende del material procesado, horas de trabajo, nivel de abrasión y condiciones del equipo. Lo recomendable es establecer un programa de inspección preventiva.
¿Qué instrumento sirve para medir el desgaste del alambre?
Puede utilizarse un instrumento de medición adecuado al diámetro del alambre, como un micrómetro, siempre considerando la precisión necesaria para la aplicación.
¿Por qué también hay que medir las aberturas?
Porque el desgaste y la deformación pueden modificar sus dimensiones. Esto puede afectar la precisión de separación del equipo.
¿Cuándo debe reemplazarse una malla?
Cuando el desgaste, deformación o daño compromete la separación, resistencia o seguridad del proceso. La decisión debe considerar las especificaciones de la malla y las condiciones reales de operación.
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